Vincent Van Gogh, el genio holandés. Uno de los pintores más influyentes de la historia del arte. A sus 27 años, decidió que quería ser pintor y se dedicó a colorear el mundo que le rodeaba.
Nació en Groot Zinder (Holanda). Fue el mayor de 6 hermanos aunque no hubiera tenido que serlo. Su hermano mayor fallecía un año antes que Vincent naciera. Para más inri, también le llamaron Vincent. Un hecho la mar de peculiar que tuvo que marcar (de algún modo) la vida del artista.

Se ha dicho que su padre (era pastor protestante) fue una persona muy autoritaria. De la mano de su madre, Van Gogh encontró mayor comprensión. El artista estuvo muy unido a su hermano Theo con quien intercambió cientos de cartas a lo largo de su vida.
Las cartas con Theo han sido un material muy valioso para comprender la vida y el sufrimiento de Van Gogh. Padecía períodos de una tristeza inmensa. Después de estas crisis, dicen que sentía una gran energía que le llevaba (incluso) a olvidarse de comer y dormir. Se han considerado varias hipótesis, pero parece que hay acuerdo en que Vincent sufrió un trastorno bipolar con ciertos rasgos psicóticos.

Durante la adolescencia, su tío (era marchante de arte) le ofreció trabajar como su ayudante. En esa época, decidió dedicarse a la pintura. Cogió los colores y empezó a plasmar lo que sentía en su alma. El amor que sentía por la pintura era infinito.
Se trasladó a París para estar en contacto con artistas de aquel entonces. Fue una etapa muy productiva en la que estableció relaciones con otros pintores. Decidió crear una comunidad de artistas en un lugar más tranquilo y alejado de París. Fundó la Casa Amarilla de Arles, pero solamente acudió Paul Gauguin al encuentro.

Se ha dicho que Paul y Vincent tenían una relación muy tormentosa. Un día, ocurrió una gran discusión entre ellos y Paul decidió irse. Vincent en un ataque de ira, se cortó la oreja izquierda. Le ingresaron en un hospital ya que estuvo a punto de morir. No era la primera conducta suicida de Vincent.
En sus últimos diez años, pintó gran parte de su obra. Su trastorno afectivo iba haciendo mella en él. No encontraban el tratamiento adecuado para curar los ataques que cada vez eran más frecuentes. Dicen que tenía la mirada hundida y que algunos amigos ya no le reconocían.
El 27 de julio de 1890, Vincent se pegó un tiro con una pistola. Se ha dicho que los cuervos de su obra Campo de Trigo con Cuervos (1890) sugerían la premonición de su muerte. Al cabo de dos días, el gran artista fallecía.

Van Gogh encontró en la pintura la vía para expresar muchas de sus emociones. Sus colores desprendían aires vitales, transmitían energía y estaban llenos de fuerza. Creó toda una serie de paisajes para contemplar y admirar detenidamente. Impregnarse de ellos. Horizontes que seguramente le dieron un respiro a su sufrimiento.