Las ilustraciones de Karen Kleiman y Molly McIntyre nos dicen a gritos lo que tantas mujeres han callado. El tabú que estas artistas han querido romper a través de sus viñetas. La depresión, o la ansiedad, posparto.
La depresión posparto es un trastorno del estado de ánimo que afecta a algunas mujeres después de dar a luz. Se caracteriza por sentimientos de extrema tristeza, ansiedad y mucho cansancio para realizar las actividades diarias de forma habitual. El cuidar de sí mismas y de otras personas se hace una montaña… ¡Buffff!

Karem Kleiman es trabajadora social y autora de varios libros sobre salud mental en el período de posparto. Fundó el «Postpartum Stress Center» en Pennsylvania para ayudar a las mujeres a gestionar las emociones complicadas que pueden aparecer al convertirse en madre. Con la ayuda de la ilustradora Molly McIntyre, crearon una serie de ilustraciones para romper con el sufrimiento de algunas mujeres.
El pasado mes de Octubre de 2017, el centro lanzó la campaña «Speak the secret» (habla sobre lo secreto) para dar a conocer al mundo los sentimientos de algunas madres. No todo es tan maravilloso como siempre nos hicieron creer. O al menos, no para todas.

Los personajes de las viñetas nos descubren su mundo interior respecto a la maternidad. Los pensamientos negativos («mi bebé estaría mejor con otra madre», «creo que se me va a caer mi bebé en cualquier momento», «no estoy hecha para ser una buena madre», o «creo que cometí un grave error») o los miedos sobre su nuevo rol como madres invaden las ilustraciones. Todo esto ocurre mientras el resto del mundo da por supuesto que la felicidad reina en sus vidas.
Sus ilustraciones rompen con el silencio que existe alrededor de la maternidad. Las madres hablan (o pueden hablar) de forma honesta sobre cómo se sienten. Tras esta campaña, muchas madres reconocieron que nunca antes se habían atrevido a decir en alto lo que sentían. Fue un alivio darse cuenta que no eran las únicas: muchas mujeres se sentían como ellas.

El temor al juicio de los demás (o a su propia crítica como «mala madre»), el creer que es una señal de debilidad o que tienen un problema grave, son motivos suficientes para que muchas mujeres no se atrevan a hablar sobre sus emociones y pensamientos. Tanto la depresión como la ansiedad posparto pueden aparecer y debemos estar preparados para ayudar a estas mujeres.
No conviene olvidarnos que experimentar cierta ansiedad o estrés es normal. La maternidad es un cambio vital relevante. Cuando el día a día se convierte en una lucha gigante, las madre deben sentirse libres para hablar sobre sus preocupaciones sin que ello aumente su ansiedad y sentimiento de culpa.

Nuestras creadoras lanzan una iniciativa que contribuye a normalizar la depresión, y la ansiedad, posparto. Resulta el primer paso para ayudar a estas mujeres a gestionar sus emociones y evitar que su malestar llegue a cronificarse. Ayudarlas a disfrutar de la nueva etapa vital que han iniciado. Romper con el silencio, ser madres y seguir siendo ellas mismas.