«What happened, Miss Simone?« dirigido por Liz Garbus nos invita a entrar en la vida de la gran Nina Simone. Todo un camino lleno de obstáculos para lograr sentirse bien consigo misma. Llaman la atención diversos acontecimientos que le tocó vivir y que, sin duda, tuvieron un impacto a nivel psicológico.

Eunice Waymon era su nombre real. Desde bien pequeña, destacó su don al piano. Durante su infancia, reconoce que se sintió diferente y alejada de los demás. Por un lado, debido a las diferencias raciales en la Carolina del Norte de su época y por otro lado, por la cantidad de horas que dedicó a estudiar música en lugar de jugar con otros niños de su edad.

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Otro hecho significativo en su vida sucede al conocer a Andrew Stroud. Él se convertiría en su marido y en su mánager. Una relación (muy) tormentosa, llena de altibajos. Según reconoce la artista en el documental, Andrew la agredía físicamente. Un golpe duro que le tocó recibir y encajar a la artista. Sufrió períodos depresivos en varias etapas de su vida.

No fue aceptada en el conservatorio y siempre creyó que fue por el color de sus piel. Tuvo que actuar y aceptar trabajos musicales en bares, locales,… que nunca la convencieron. Necesitaba el dinero. Empezó a cantar (además de seguir tocando el piano) y todos quedaron impresionados por su voz prodigiosa. Andrew no perdió la oportunidad y la presionó al máximo para sacar todo el beneficio posible. Su carrera fue despegando, pero siempre bajo la sombra y el control de Andrew.

Fue etiquetada como la nueva cantante de jazz. A ella nunca le gustó. Consideraba que el jazz era una invención de los blancos para darle nombre a la música negra. No llegaba a conseguir la libertad musical que tanto anhelaba.

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En los años 60, la artista se volcó en la lucha contra la discriminación racial (un recuerdo: su tema Mississipi Goddam, censurado en diversos medios). Encontró una vía de escape a toda la presión a la que era sometida: pudo expresar toda su rabia.Toda su actividad social perjudicó a su carrera musical.

Finalmente, abandonó a su marido, el país e incluso, a la música. Se traslado a vivir a África alejándose de todo lo que había sido su vida. Su hija reconoce, en esta fase del documental, que su madre comenzó a pegarle siendo imposible la convivencia con ella.

Es en los años 80 cuando se le diagnosticó un trastorno bipolar. Este diagnóstico explicaría muchas de sus reacciones en los años anteriores. Siempre fue conocida por su carácter difícil, sus cambios de humor y sus problemas para gestionar su vida. Tras el tratamiento adecuado y otro mánager, volvió a los escenarios más auténtica y cercana que nunca.

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Tras ver el documental, uno se siente capaz de escuchar a Nina más allá de su música. Uno llega a conectar con las vivencias que alimentaron las asombrosas interpretaciones de Nina y que contribuyeron a que su voz vibrara, siempre, con tal intensidad.