La serie fotográfica In Anxious Anticipation del fotógrafo Aaron Tilley y el director artístico Kyle Bean es un trabajo que realizaron recientemente para una edición de la revista Kinfolk magazine. No querían dejar indiferentes a sus lectores y desde luego, consiguieron incomodarlos. Su serie fotográfica nos muestra un conjunto de fotografías con objetos bastante cotidianos que representan la aparición de la ansiedad. Más en concreto, podríamos decir que reflejan (¡a la perfección!) el momento previo a que la ansiedad se manifieste en su máxima expresión: según la fotografía que miremos, nos encontraremos con el huevo que va a romperse en unos segundos, la copa que se hará pedazos de forma inminente o la camisa que se manchará de tinta en breves.
La ansiedad anticipatoria es aquella que aparece cuando nos imaginamos, o pensamos en, una situación que tememos y que nos va a tocar afrontar en un futuro. Es aquella ansiedad que sentimos antes de que realmente haya ocurrido nada. A nivel evolutivo, la ansiedad nos ha ayudado a sobrevivir: nuestro cuerpo nos manda señales de peligro ante situaciones determinadas y de este modo, nos sirve como una especie de preparación. Aun así, este sistema de «alarma» que utiliza nuestro cuerpo será de ayuda siempre que se active en las situaciones adecuadas y no en aquellas inofensivas.

En la práctica clínica de psicólogos, psiquiatras y otros profesionales, observamos frecuentemente como, dentro de las patologías relacionadas con la ansiedad, la presencia de esta ansiedad anticipatoria aparece de forma recurrente. Una persona puede estar escuchando música, o leyendo un libro en su casa, cuando de repente recuerda que tiene una conversación pendiente con su jefe sobre un cambio de horario que le gustaría pedirle. Automáticamente, todo el cuerpo puede activarse: uno puede empezar a notar el corazón acelerándose, sentir un nudo instalándose en el estómago, tener que beber agua para compensar la sequedad de su boca, entre otros síntomas. Para complicar más la situación, tenemos también todos los pensamientos irracionales que hacen su aparición estelar simultáneamente a los síntomas corporales. En este caso, podrían ser del tipo: “No seré capaz de pedir lo que quiero”, «Haré el ridículo» o «No conseguiré mi objetivo». Es curioso como nuestro cuerpo ya se está comportando como si estuviéramos enfrentando la situación que nos genera ansiedad (en la fotografía, el huevo está a punto de romperse) y ojo: ¡Todavía no ha ocurrido ninguna situación! Bienvenida ansiedad.

Original y simpática forma de representar gráficamente la ansiedad anticipatoria que a todos nos acompaña en momentos concretos. En las fotografías, tampoco es posible escapar: una vez el objeto se coloca de cierto modo, ya no hay marcha atrás y algo “terrible” ocurrirá. Inquietud, tensión, miedo y ganas de salir corriendo. Habrá que experimentar el punto más álgido de esta ansiedad, sentir toda su intensidad y de ese modo, acabar recuperando la calma que perdimos al anticiparnos… a la vida misma.